"El tiempo que me merezco" ¿cuándo escuchas esta frase en que piensas? ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza? ¿cuál es el tiempo que más necesitas? quizá el que te tendrías que dedicar a ti misma, tu soledad, tus momentos, tus pensamientos, reencontrarte... el que te tendrían que dedicar los demás,  ¿no lo tienes o quizá añoras más... o tal vez ambos? tiempo para resolver, cerrar puertas y ver cuál es la nueva que tienes que abrir, revisar las que tienen que seguir abiertas, tal vez pienses en tiempo que te mereces para viajar, o charlar con alguien que te apetece ver, tomando un café, o una cena, sea cual sea , tómalo, reclámalo, disfrútalo.

Luna Soler




Y me dijo la vida…
Toca escuchar, cambiar, ser paciente, toca revisar todo lo que creías que formaba parte de tus rutinas hasta ahora, reír más, llorar menos, abrazar y expandir la energía que posees dentro, remover la vida de la gente que está a tu lado incondicionalmente y con total sinceridad, toca separar malos rollos, malas fibras, revisar el concepto de ser buena, ahora empieza por ti
Me miro la vida con cara incrédula ¿no tomaste notas? uff...

Luna Soler





Acomodada en el diván, pensando, que  comodidad quitarse los zapatos, flexione la rodillas y cruce los tobillos. La Señora Pensamientos tenia puesto el aire acondicionado en la consulta, había conseguido la temperatura perfecta;
-Buenas tardes Ana ¿Cómo estás?- lo dijo sin hacer ningún movimiento.
Mire a la mujer que tenía delante, de sesenta y tantos, piel blanca y cara redonda, gafas de pasta y gesto severo. Siempre me he preguntado si va con la profesión o se aprende con el tiempo, la veía desde hace tres semanas, esta era la cuarta sesión, me sentía a gusto, cómoda, eso estaba haciendo que abriera mi yo más profundo;
-bien, he tenido un buen comienzo de semana.- dije acomodándome un poco más.
-¿alguna recaída de autoestima?
-siempre.- esa contestación le hizo levantar la cabeza de lo que escribía, me miro, bajando las gafas por debajo de los ojos.
-Ana, esto ya lo hemos hablado.
-tranquila doctora, solo quería si me escuchaba.- sonreí.
-yo no estoy muy segura eso.- dijo con una mueca parecida a una sonrisa.- pero tienes que priorizar en ti.
-lo sé, la costumbre, priorizar el bienestar del resto.
-pero ¿Qué te hace feliz a ti? ¿tú que quieres que necesitas?
-se lo que me va a decir, pero a mí me hace feliz eso, dar, hacer feliz a mi gente me hace feliz a mí, hasta que aparece la frustración, porque la vida no me devuelve a mi lo que yo doy desde hace mucho tiempo.
-Ana, yo no te recrimino que quieras hacer feliz a tu gente, lo malo que tiene eso es que a veces sacrificas tu propia felicidad, tu tiempo, tu espacio por ellos y lo haces de una forma que el resto no percibe, la frustración llega cuando los demás no lo perciben o valoran porque no lo saben, no son adivinos Ana, son humanos, tú y ellos, ellos y tu cometéis errores, tienes que dejar que los demás se involucren en tu vida, tienes que pedir ayuda cuando la necesitas, si no saben que estas mal y que necesitas un abrazo, un café, un beso apasionado…
-vaya doctora ha tardado en sacar el tema, veinte minutos.
-te repito Ana ¿qué te hace feliz a ti, que necesitas?
-estar con él, le necesito a él.-sonreí con cierta tristeza.- si también necesitaba hacerle feliz a él, aunque la mayoría de las veces no me dejara.
Canalizar, quizá todo el mundo seriamos más felices si yo me preocupara de ser feliz y cuando no interfiera con mi vida,  ayudar, aportar, dar, dejar que la gente, viva su vida, sin inmiscuirme, dejar vivir, sin esperar nada…

Luna Soler



Necesito espantar fantasmas, como se expulsan los monstruos que se esconden en el armario a oscuras;
Del temor
Del miedo de la falta de confianza
De cometer errores
De hacerlo mal
De confundir
De no valer
De no ser suficiente
Del porqué, como y cuando
De porque a mí no y a otras/os si
El de porque siempre todo tan difícil
De fallar
De no estar
De no aguantar
El fantasma enorme, gigantesco del miedo incontrolado…

Luna Soler




Hoy te necesitaba a ti para dormirme, flash de imágenes, recordar, mi cuerpo se excita, el acople de tu cuerpo, tu respiración, tu abrazo, para conciliar el sueño.

Te necesitaba a ti haciéndome el amor despacio, me retorcí anhelándote, alguna lagrima cayo, pensando que tú dormías y no me echabas de menos, no sentirte conmigo.

Ninguna postura, ningún recuerdo, era bueno para cubrir el anhelo que sentía…

Luna Soler



“… Te quiero por cómo eres, por lo que te guardas, porque proteges, por lo que sacrificas, por como priorizas, dándole sentido a todo, por ese corazón duro en el que puede la razón, el mismo que se vuelve dulce y apasionado cuando me mira, por como luchas, por como vives, por lo bello que eres, por dentro y por fuera, por todo eso y mucho más, te quiero, te amo…”

Luna Soler



"Estoy en el punto de mi vida , en donde solo quiero estar tranquila y en paz conmigo misma. Ya amé, ya sufrí, ya llore y hasta perdone" !Ahora me toca ser feliz¡
Ninfomana.-


Mientras leía la frase me di cuenta de que encajaba a la perfección con el momento por el que pasaba en mi vida o alguna de esas cosas todavía estaban en tránsito ¿porque me costaba tanto ser feliz? ¿Porque no era capaz de conformarme? Dejar de pedir siempre más, esperando que los demás lo den en la misma cantidad que yo, ansiando tantas cosas, que no veía cuando me daban mucho más.

Y si no lo hacen provocarme yo misma  con intranquilidad, la falta de paz y felicidad.

Tendré que aprender a vivir mi vida, ser feliz, no dejando que la gente que forma parte de mi vida, sea la prioridad.

Mi vida y yo, dejar que sumen, pero siempre centrarme en volver a mí.


Luna Soler