CAPITULO 14
-si, es Bruno Baldini.
Note que Giovany recuperaba la conciencia, ordene a los
criados que lo subieran a su habitación, yo me quede un momento con los
alguaciles por si necesitaban más datos.
-¿así que el Sr. Baldini?-comento el alguacil, mientras
Bruno intentaba zafarse.
- si alguacil, es el hermano pequeño de Piero Baldini ¿que
van hacer con él?- pregunte con tristeza, se había criado conmigo, para mí un
hermano pequeño, yo para él, la primera niña de la que se enamoró en secreto,
junto con su hermano, mi ángel de la guarda, mi protector, siempre cubriéndome,
cuando me ganaba una bronca de mi padre. No entendía por qué había disparado
contra Giovany.
-de momento pasara la noche en el calabozo, luego todo dependerá
del Duque Bassano.
-muy bien.- volví a mirar a Bruno, mi mirada era de preocupación y tristeza, la de él, era de ira.- si no
necesitan nada me voy atender al Duque, gracias.
-buenas noches Signora, en un par de días pasaremos para ver
si el Duque Bassano presenta denuncia.
Subí a su habitación tan rápido que llegue sin aliento, le habían
quitado la camisa y contenido la hemorragia, parecía una herida limpia.
-ya hemos avisado al médico, Signora.- me dijo el mayordomo.
-gracias ¿ha vuelto a recuperar la consciencia?- pregunte.
-si, Signora, pregunto por vos, solo un par de minutos.
-quedaros con él, ahora vuelvo.- me fui a mi cuarto a
ponerme algo mas cómodo, cuando volví a su habitación el medico acababa de llegar.
Observe como le sacaba la bala, entre protestas de Giovany, los
segundos que le volvía el conocimiento.
-se pondrá bien Signora, es una herida limpia, eso sí, tendrá
el hombro dolorido una buena temporada.- me entrego un bote pequeño con unos
polvos blancos.- una cucharada de té, disuelta en agua, dos veces al día, por
la mañana y por la noche.- lo cogí de sus manos asintiendo con la cabeza.-
venden cambiarle el vendaje una vez al día.
-lo haremos, muchas gracias doctor, si hay cualquier
contratiempo le avisaremos.
- buenas noches, mañana pasare a ver como evoluciona.- me
hizo una pequeña reverencia y salió de la habitación.
Me acerque a la cama, cogí un paño húmedo y le seque el
sudor de la frente, cuando volvió a subir el mayordomo, le informe que yo cuidaría
del Duque toda la noche, sé que resultaba impropio, no estábamos casados, su proposición,
se había quedado sin contestación, Giovany no sabía qué le iba a contestar que sí.
Acerque el sillón a la cama y me dispuse a pasar la noche
con el hombre que amaba…
Luna Soler
Continuara…
No m dejes así
ResponderEliminar